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Pensé que era un geocaché

¿Cuántas veces, buscando un geocaché, justo cuando pensabas que lo habías encontrado, te has dado cuenta de que te han engañado? Hemos preguntado a geocachers en Facebook, y a los Lackeys de HQ qué tipo de objetos les habían hecho creer que habían encontrado el caché, para darse cuenta de que era…un simple aspersor, por ejemplo. Lee estos graciosos “encontrados” debajo.

Cuando has hecho varios cachés de bici, y en una de estas, aparece un hombre que te pregunta qué haces quitando el sillín de su bici…
~Suzanne J.

En un pueblo de Hungría, estaba convencido de que el caché era un aspersor que había en la hierba. Desmonté el aparato por completo, cuando mi pareja me gritó desde otro rincón “¡Lo tengo!”. Y me tocó volver a montarlo.
~Doris B.

Estaba convencido de que los cables sueltos de una caja de conexiones eran falsos, y que el caché estaba ahí, porque había visto uno similar una vez. Solo tras tener toda la caja eléctrica desarmada me dí cuenta de que estaba equivocado.
~Gloria Z.

Un ENORME sapo de plástico medio escondido debajo de una piedra. El caché se llamaba Mr. Sapo, o algo así. Lo cogimos y lo dimos la vuelta para ver la caja del libro de registro debajo…y el sapo empezó a retorcerse y a protestar. Resulta que era un sapo de verdad. ¡No me he reído tanto en mi vida! Finalmente encontramos el pequeño sapo de plástico cerca. El sapo escapó sin daño, y se nos quedó mirando desde una distancia prudencial.
~Lu S.

Haciendo geocaching en Noruega hace unos años, abrí una caja de madera sospechosa que pensaba que era el caché. Empecé a toquetear la extraña estructura metálica que tenía dentro, cuando de repente ¡BANG! – La trampa de ratones que era se disparó, y casi me amputa los dedos. Escapé únicamente con la piel de mi dedo pequeño pelada, y bastante asustado (y efectivamente, el caché estaba en la casita para pájaros justo detrás de mí…)
~Dan I.

Hace unos años en Noruega, estaba buscando un caché bajo un puente estrecho. No podía ver nada, así que metí la mano y empecé a palpar, buscando el caché. Me alegré cuando lo noté y tiré de el. Las avispas, por otra parte, no estaban tan contentas cuando vieron que me llevaba su casa, así que en lugar de un caché, me llevé una mano muy hinchada.
~Marina F.

Una vez estaba buscando uno a la orilla del agua, en una zona muy tranquila. Las coordenadas me llevaban a un salvavidas en su soporte. Estuve buscando alrededor de una hora. A saber lo que pensaba la gente viéndome dar vueltas alrededor de un salvavidas. El caché resultó ser un tiburón de juguete escondido en un poste junto a la posición del salvavidas. Era mi primer año de geocaching, y la primera vez que veía un escondite como ese. Me tiré de los pelos por esto, pero la verdad es que es uno de mis escondites favoritos, más aún cuando tuve que pescar el libro de registro de la barriga del tiburón.
~Kevin B.

No había ninguna pista acerca de dónde estaba el caché, y estaba a punto de desmontar la señal porque estaba convencido de que estaba en alguna parte de ella. Al final, en mi CUARTO intento, decidí mirar alrededor, y encontré el caché. ¡Era uno de esos nanos que puedes colgar en un árbol!
~David L.

¿Piedra, tornillo o chicle real?. ¿Alguna vez te han engañado haciendo geocaching?. ¡Comparte tus historias en los comentarios!


Source: Geocaching

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